MARCOS HISTÓRICO, CULTURAL Y FILOSÓFICO DEL PENSAMIENTO DE SAN AGUSTÍN

San Agustín nace en 354 en Tagaste, donde aprendió el latín y la aritmética, más adelante creo su propia escuela de retórica y se convirtió al cristianismo, ordenándose sacerdote, y siendo consagrado obispo de Hipona, ciudad en la que murió, por el asedio de los vándalos, bajo el mando de Genserico.

            Respecto al marco histórico, destaca la expansión del cristianismo, gracias a las predicaciones de los apóstoles en el corazón del mundo griego, por todo el Imperio Romano, durante los siglos I y II, donde se convirtió en religión oficial.

Al ser una religión defensora de la idea de un único Dios verdadero y trascendente, provoco reacciones en los romanos, que acabaron en persecuciones de cristianos, por no defender la divinidad del emperador y rechazar a los dioses tradicionales.

Las persecuciones concluyeron a partir del Edicto de Galerio y sobretodo cuando el emperador Constantino, otorgó a la religión cristiana los mismos derechos que a las demás en el Edicto de Milán, y declaró como doctrina verdadera a la católica, que vivía enfrentada con el arrianismo, en el Concilio de Nicea.

El cristianismo paso de ser marginal y perseguido a ser un religión legal, que perseguía ahora a los que consideraba paganos.  El más destacado fue el emperador Constancio, que persiguió a “adivinos y helenistas”, con fuertes torturas.

El emperador Juliano “El apóstata”,renegó del cristianismo, sucedió a Constancio e intentó restaurar la religiones paganas, organizando una especie de anti-Iglesia pagana, para frenar la expansión del cristianismo.

Finalmente con el emperador Teodosio “El Grande”, en el Edicto de Tesalónica, el Cristianismo paso a convertirse en la religión oficial del Imperio Romano. A su muerte. El imperio quedó dividido entres sus dos hijos, Arcadio fue emperador del de Oriente y Honorio del de Occidente.

El Imperio Romano de Oriente sobreviviría mil años más, pero en cambio el de Occidente, sucumbió a causa de las invasiones bárbaras. Los visigodos que asaltaron y saquearon Roma, y los vándalos Cartago e Hipona donde murió San Agustín en el 430.

Se considera el año 476 como la fecha que marca la caída del Imperio Romano de Occidente y da comienzo a la Edad Media.

El marco sociocultural de su pensamiento, se sitúa en las consecuencias de la crisis del siglo III, provocada por las guerras civiles y por las invasiones bárbaras.

La economía se hizo rural y parte de la población urbana se traslado al campo convirtiéndose en grandes propietarios, señores feudales, que se enriquecieron evadiendo el pago de impuestos, mientras que los pequeños propietarios perdieron sus tierras acabando al servicio del sistema feudal.

            Durante el siglo V, varios pueblos germánicos (ostrogodos y visigodos), fueron ocupando el imperio de Occidente, ya que se fueron instaurando como aliados poco a poco en él, defendiendo sus fronteras a cambio de tierras y recursos.

En el plano cultural, encontramos un Renacimiento que supone una vuelta hacia la antigua cultura clásica, que abarcó desde el mandato de Constantino hasta el de Teodosio.

Autores como Ausonio, retomaron los temas clásicos, y otros donde destacan San Jerónimo y  San Agustín dieron expresión de su pensamiento filosófico y teológico en una forma pura y viva.

            En el siglo IV surge la poesía cristiana utilizada en las ceremonias de culto, y servía para mantener el contacto con el pueblo, destacan los obispos, San Hilario, San Agustín y San Ambrosio.

No hay una arquitectura inicial, pero si una pintura basada en la iconografía religiosa y más adelante acogida en el mosaico. La escultura  aparece en sarcófagos y destaca Los Buenos Pastores, en Roma.

 

El arte cristiano se encuentra en catacumbas y sarcófagos, donde aparecen motivos ornamentales y mitológicos de los cuales muchos adquirieron una significación mística, los más importantes son los animales, la paloma, le cordero, y el pavo real, y más adelante surge la cruz.

Posteriormente se levantan basílicas, las más importantes San Juan de Letrán, San Pedro, y  San Pablo Extramuros, en Roma, o la de Santa Sofía, en Constantinopla  oratorios y baptisterios.

 

De el marco filosófico podemos decir principalmente que la tradición racionalista griega quedó reducida a sistemas éticos como el estoicismo, el epicureismo, el hedonismo, etc.

Las corrientes filosóficas se entrecruzan con los movimientos religiosos, debido a las inseguridades creadas por la crisis del Imperio, de dos maneras: una dando lugar al sincretismo, creación de un pensamiento en el que se reúnen elementos de distintos orígenes. Y otra generando el eclecticismo, donde se reúne lo mejor de cada pensamiento, de acuerdo a un criterio determinado. 

En los autores cristianos, aparece el uso de la diatriba, donde se recurre lógicamente a la autoridad basada en las Sagradas Escrituras. Y al uso de la alegoría, que consistía en la interpretación de textos para descubrir su sentido oculto. 

Un concepto muy importante, fue el de la creación a partir de la nada, que dará lugar a que muchos filósofos traten la nada desde el punto de vista ontológico.

            El cristianismo propone una visión lineal de la historia , que parte de la creación y terminará al final de los siglos.

Cuando fue admitida la necesidad de la filosofía por el cristianismo, se plantea un problema basado en las relaciones entre la fe y la razón (entender para creer y creer para entender), que reaparecerán durante toda la historia.

Dentro de los movimientos filosóficos no cristianos destacan: el estoicismo, el gnosticismo, y el más importante el Neoplatismo.  San Agustín, llego al a idea de mal como ausencia del bien, sin tener que recurrir al dualismo maniqueo, gracias al concepto de mal como privación, de Plotino.

De la filosofía cristiana podemos decir que es el resultado de un proceso que tiene diversas etapas. En un primer momento el Nuevo Testamento, a partir de el siglo II, aparecen las Apologías, donde se exageraban y exaltaban hechos para defender la nueva religión.

            Cuando esta se consideró oficial surge la Patrística, que supone un renacimiento intelectual de la Iglesia, donde se exponía la doctrina cristiana. Dependiendo  de la lengua utilizada por los autores, distinguimos:

La patrística griega, recibe influencia de la filosofía griega, sobretodo de los conceptos relacionados con el platonismo. Destaca Basilio El grande y Gregorio Nacianceno.

 

La patrística latina, recibe influencia de autores latinos como Cicerón o Séneca , y da lugar a la aparición de una doctrina teológica coherente, transmitida a través enseñanza y la predicación, por lo que la filosofía fue necesaria. 

Los máximos representantes de la patrística son: San Ambrosio,  San Jerónimo, San Gregorio, Y San Agustín.

 

 

 

 

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